Laos, la colonia olvidada

Lejos de las ciudades, pocos laosianos son conscientes del rumbo político y económico del país.

Más del 80% de la población vive de la agricultura de subsistencia, a pesar de que el terreno cultivable ocupa solo el 7% del total y muchos ni siquiera utilizan el dinero en su quehacer cotidiano.

El trueque es aún una forma de pago común en las zonas más remotas. Alrededor del 65% de la población vive sin electricidad ni agua corriente, aunque Laos es el país asiático con mayor capacidad hidroeléctrica.

La mayoría reside en pequeños poblados regidos por jefes elegidos de forma acorde con la tradición: por la estirpe y la edad.

La organización social difiere muy poco de la de sus ancestros del medievo.

Tampoco han cambiado sustancialmente las técnicas de labranza. Herramientas anticuadas y mucha mano de obra. Visitar estas zonas supone saltar atrás en el tiempo, retroceder hasta la época de los antiguos reinos de Laos.

Su singular situación geográfica, privada del acceso al mar y rodeada de potencias regionales como Tailandia o Vietnam, ha sido determinante en su historia, repleta de luchas secretas por una independencia siempre negada.

Así los laosianos vivieron divididos bajo el yugo de tailandeses, chinos, jemeres y vietnamitas hasta el siglo XIX, cuando los franceses incluyeron el territorio en su Indochina.

El 1897, los galos negociaron con chinos, británicos y tailandeses las actuales fronteras de Laos. Sin embargo, a diferencia de lo que hicieron en Viet Nam, los franceses se olvidaron del país y construyeron muy pocas infraestructuras.

El terreno escarpado y la escasez de materias primas hicieron que los intereses de los europeos se centraran en el rico país vietnamita, donde erigieron un importante entramado ferroviario, así como puertos de grandes dimensiones desde donde enviaban los productos de Indochina al Viejo Continente.

Mientras el pueblo vietnamita aprendía el francés y cambiaba el arroz por la ‘baguette’, Laos permanecía en el olvido, bajo el negligente gobierno galo.

Como en muchos otros países colonizados, la Segunda Guerra Mundial trajo la independencia al pueblo laosiano. En 1949, Francia reconoció su independencia, lo que supuso un punto de inflexión en la historia de país.

El comunismo procedente de Vietnam ganó adeptos, pero se encontró con el rechazo de Estados Unidos, que apoyaba a los derechistas. La guerra de Vietnam avivó el conflicto y trajo al inestabilidad. Y también los bombardeos norteamericanos, que se cobraron niles de vidas en el este de Laos.

1975 fue el año en el que el marxismo se impuso y nació la República Popular Democrática de Laos. La persecución del budismo, la religión mayoritaria, y la de sus simpatizantes del gobierno proamericano provocó un éxodo de gran magnitud.

La situación ha cambiado poco desde entonces. Las infraestructuras existentes son las pocas que construyeron los franceses, y se encuentran en un estado lamentable.

Sólo existe una carretera en condiciones aceptables, la ‘Route 13’, que une la capital del norte Luang Prabang, con Vientiane, y prosigue hacia el sur hasta la frontera con Camboya.

La que nosotros podríamos considerar una carretera de tercera categoría recibe en Laos el pomposo e inmerecido sobrenombre de autopista.

Esa es la herencia que ha recibido el país.

Vía El Correo – 13.10.2007

Anuncios

2 comentarios en “Laos, la colonia olvidada

  1. El artículo es muy acertado y refleja perfectamente la situación.

    No obstante, señalar que la Route 13, aunque estrecha, está bien asfaltada y en mejor estado que las que se pueden encontrar en Camboya y Myanmar, al menos los tramos que nosotros recorrimos.

    Tampoco hace mención de las minorías étnicas, (que representan una parte importante de la población), que viven en poblados de montaña, completamente ajenos a la situación del país.

    Casi todos los poblados, incluso los más remotos, no disponen de alcantarillado, y en la mayor parte una única fuente provee de agua a todo la aldea. No hay agua corriente en las casas.

    Sin embargo disponen de corriente eléctrica y muchas casas de madera, con paredes de bambú o ratán, tienen enormes parabólicas y televisores, muchos de pantalla plana.

    También es sorprendente, dado lo montañoso del país, la amplia cobertura de teléfonos móviles.

  2. Hola, estoy haciendo un documental sobre una colonia laos y me gustaría poder hablar con vos ya qu evas a estar viajando a laos, soy periodista y estoy investigando, si podes escribime, saludos carolina

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s