El olor de la papaya verde

Hace mucho calor. Mucho calor.

Ayer haciamos el calculo. Bebemos casi cuatro litros de agua al dia (ademas de la fruta, coca-colas, cerveza, …) y no paramos de sudar.

Se que a esto te acostumbras, pero al principio mata.

Con este calor cuesta bastante mas comer, pero intentamos alimentarnos bien. Los desayunos del hotel, para esto, son un lujo.

Hay un buffet con mil cosas e incluye frutas tropicales como pina, papaya, mango, …, que a esa hora y con el calor asfixiante, entran de maravilla.

Seguimos en Bangkok. Templos, Chinatown, …, pero sobre todo callejear. Bangkok es una ciudad muy curiosa.

Tienes cosas supermodernas, mucho diseno, viven en el ano 2551 (ano budista, pero parece regreso al futuro cuando lo ves escrito por ahi) pero les pierden los detalles, tienen todo hecho un desastre.

Puedes estar en un bar con un diseno supercuidado, pero el cartel de la puerta esta sujeto por una cuerda cutre; los cables telefonicos y de la luz estan a la vista y los aleros de las casas estan llenas de manojos de cables.

De las cabinas de telefono sale una manguera hacia arriba con un cable que conecta la cabina con la fachada de la casa mas cercana, …, en fin, son un poco desastrillo.

Y les pierden los dorados. Si una cosa piensan que es chula, puede serlo mucho mas si le metes dorados y recargan todo hasta un punto de horterada kitch que echa un poco para atras.

Los coches los llevan supertuneados: lunas tintadas, faros tintados en el color de la carroceria, …, y por dentro todos los extras: tres o cuatro figuritas de Buda, un monton de colgajos en el retrovisor, …, vamos, que los llevan full equipe.

Cada taxi que cogemos tiene su historia de peli de Almodovar.

Y ya hay cosas que a Alex le sorprendian al principio, pero cada vez le sorprenden menos, como ver a toda la familia (cuatro, …, cinco personas, .. si hace falta llevamos al perro) en la moto.

Manana ya salimos de Bangkok. Iremos a Ayutthaya, la antigua capital siamesa donde hay un conjunto de templos muy importante. Esta a dos horas en tren al norte de Bangkok.

Volveremos en el dia y el martes volaremos a Chiang Rai para pasar la frontera laosiana.

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5 comentarios en “El olor de la papaya verde

  1. “Cada taxi que cogemos tiene su historia de peli de Almodovar”
    Me queda una duda: allí los taxistas, ¿también escuchan la COPE?

  2. Ei, a parte de viajeros, literatos, jejeje, bonito título el del artículo. Curioso compartir desde el blog con vosotros el viaje, (gracias). Seguid disfrutando, un abrazo desde Barna.

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